Y así...
Últimamente la presión de la familia se ha focalizado en una frase que parece que todos decidieron tomar como propósito del 2013: Intentemos casar a Grettel ... o ya mínimo que se haga de un novio. Situación que al principio me valia un comino pero en los ultimos dias ha generado ciertos cambios de animo personales que como que han dejado de gustarme. Digamos que me encontraba en un punto de felicidad personal muy bonito, se que tengo 27 años y que para muchas personas me estoy quedando y me siento como esos personajes de las novelas de Jane Austen donde el primer hombre que es rechazado por su primera opcion cae con la chica grande que parece que nunca se casara y se convertira en un carga para la familia, sin embargo agradezco inmensamente que los tiempos que vivo no sean eso, sino probablemente ya me hubiese suicidado ja ja ja. La cuestion es que soy feliz. Por increible que parezca para amigas, conocidos, compañeros del trabajo, familia, ...